“Y de repente sintió unas ganas inmensas de abrazarlo, de apretarle el corazón con el suyo hasta que ambos órganos atravesaran las costillas, la carne, la piel…y hasta el espacio que los separaba!

…y entonces sintió que la felicidad que da la libertad es infinita frente a la necesidad y a la monotonía”

 

El amor y el crecimiento van de la mano, dando un paseo largo.

la libertad